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Las sensaciones corporales durante el confinamiento, comienzan a manifestarse de manera negativa o desagradable. Observar los beneficios de la conciencia del cuerpo que habitamos nos permitirá sobrellevar de una mejor manera el encierro al cual nos encontramos sometidos.

Entre el muro y la ventana. Por Alemórfica - 2020


Entre el muro y la ventana, nuestro espacio se encoge, se hace más limitado. Sin lugares para escapar, necesitamos de la introspección corporal. Para ello, reflexionaremos en puntos que nos permitan acercarnos a ella, nos aproximaremos a un ejercicio creativo que cualquier persona puede desarrollar y unas conclusiones que nos motiven a llevarla a la práctica.

(((Cuerpo que habita es un blog que indaga en la forma cómo habitamos nuestro propio cuerpo y el espacio que nos rodea))).

El cuerpo se manifiesta a través de un lenguaje que no sabemos descifrar, ya sea por nuestra indiferencia, la manera en que fuimos educados o los paradigmas que nos gobiernan. De cualquier manera, nuestra tarea es descifrar su lenguaje, para comprender qué es lo que necesitamos y lo que realmente nos hace bien. En estos momentos de confinamiento, revisar las sensaciones que provienen de nuestro cuerpo es vital para lograr equilibrio y la tranquilidad que con el paso de los días se vuelven escasos. Para esto, podemos usar la introspección corporal desde una perspectiva creativa. Esto nos permitirá adentrarnos, indagar en el cuerpo y tomar la actividad creativa como una práctica hacia el bienestar.

Una historia se ha venido escribiendo sobre la evolución en la manera en que comprendemos al cuerpo. Desde los griegos, el cuerpo ha sido idealizado en figuras de perfección que representaban algo más allá del ser humano común y corriente, al tiempo que pensadores como Platón, propusieron la división tajante entre cuerpo y mente, dando mayor categoría a los frutos de la actividad mental, tradición continuada y profundizada por Descartes. Las visiones sobre el cuerpo han surgido desde las tensiones entre fuerzas extremas: 1) desde la idealización de un modelo de cuerpo perfecto y un culto a lo físico, que conlleva a la presión de tener un cuerpo bien formado, donde las imperfecciones pueden ser escondidas, modificadas o eliminadas y 2) el extremo opuesto a la idealización que se evidencia en el desprecio, la indiferencia y olvido de lo que pertenece a lo corporal.

Despojándonos de las idealizaciones o paradigmas que tienen al cuerpo como su objeto principal, es primordial considerar que la palabra CUERPO en general, nos habla de un conjunto de partes interrelacionadas. Nuestro cuerpo es el lugar donde interactúan múltiples sensaciones, e impulsos simultáneos que al superponerse, nos resultan contradictorias y difíciles de leer.  Esto se explica a través del concepto de intermodalidad sensorial que en pocas palabras, significa que tenemos bastantes canales a través de los cuales ingresan las sensaciones, las cuales se transmiten, viajan, interactúan y se entrelazan de manera tal, que se convierten en un gran entramado, donde unos sentidos influyen sobre otros, modificando las maneras de percibir.  Si te interesa profundizar en este concepto, te invito a leer este post.

No existe una manera única o correcta de percibir, así como tampoco existe un cuerpo REAL, en el sentido en que todo lo que tenemos son manifestaciones, ya que solamente la persona que vive ese cuerpo, es quien conoce todo lo que sucede en su interior. Pero no es real o no se siente real hasta que se expresa o esas manifestaciones se hacen tangibles, más allá de ser sólo sensaciones. El cuerpo no es solamente la materia que lo constituye, los sistemas y entramados que le permiten ser vida, son también las emociones, los entretejidos sensoriales y más allá las percepciones y creencias que se construyen como producto de asimilar tales sensaciones. El cuerpo entonces, se hace real a través de la acción, de las manifestaciones que toman forma tangible que sean comunicables o transmisibles a otros. 


Pensar en lo que el cuerpo siente. Por Alemórfica - 2020

El arte ha emergido como una forma de construir diversos lenguajes a partir de las múltiples sensaciones corporales. La pregunta por el cuerpo aún no tiene respuesta y no debe tenerla, porque de hallarla, se perderían las oportunidades de indagar, sentir y crear. Es la pregunta por el cuerpo la que insta a buscar canales de expresión para una energía que se desborda en cuerpos sensibles capaces de percibirla. No puede existir una idea única de cuerpo. Al referirme al cuerpo, debería hablar de cuerpos, debido a las múltiples formas de sentir, que no se resumen en una sola manera de etiquetarlo.

Pueden existir tantas ideas, concepciones y formas de vivir y manifestarse a través del cuerpo, como seres que habitan la tierra.

Es poco lo que conocemos del cuerpo, tanto como entidad biológica como entidad emocional. Hemos perdido el asombro frente a las maneras en que el cuerpo da respuesta frente a los desafíos de la naturaleza, llegando a producir equilibrio al interactuar con lo que le rodea, equilibrio del cual participamos sin ser conscientes de ello. Por otro lado, nuestra forma de vivir el cuerpo o la manera usual de ser conscientes de él desafortunadamente, es a través del dolor el cual preferimos evitar, para que no sea un obstáculo en nuestras vidas. Para ello, se han creado supuestas medicinas para sedar, adormecer y anestesiar a quien carga con tanto peso, interrumpiendo su capacidad para sentir, desconectándose de sí, lo cual profundiza más el problema, en vez de resolverlo.

El cuerpo debe ser intervenido, como un imperativo por conseguir una perfección inalcanzable. El cuerpo, puesto a disposición de la sociedad, es formado y moldeado a través de la escuela, el trabajo y los lugares públicos. Si ya no hay un cuerpo que exponer, ya no hay un cuerpo que arreglar. En realidad, no hay nada que deba ser arreglado en nuestro cuerpo, sólo nuestra manera de tratarlo. Esto puede ser un primer paso para la auto-aceptación.

Ahora todos los esfuerzos por maquillas, tapar o modificar son inútiles. Estamos siendo confrontados con nosotros mismos. Nos vemos obligados con prisa, a juntar las partes de aquello que desde hace tiempo se venía agrietando y que ahora se está rompiendo. 


Juntando partes. Por Alemórfica - 2020


No es la primera vez que el cuerpo ha sido sometido. El cuerpo está acostumbrado, desde que nace, a ese proceso de constante adiestramiento. No le resulta una situación extraña, quizás busca formas de adaptarse a lo que no es natural, sin salir bien librado. Es por esto que vemos el aumento de tantos cuerpos enfermos. ¿Será éste el momento de reconsiderar, al que era nuestro enemigo, para convertirlo en aliado? 


Algunas claves para la introspección corporal


Cerrando los ojos, buscando el silencio. Por Alemórfica - 2020

Si revisamos la historia que se refiere a las maneras de entender el cuerpo, podemos observar que aún continúa la ruptura entre racionalidad y pensamiento subjetivo. Contrario a esto, Merleau Ponty enuncia que “pensamos a través del cuerpo” lo cual significa que las sensaciones se convierten en percepción en nuestro cerebro y fabricamos pensamientos en base a esa información que ingresa a nuestro sistema. No existe percepción por un lado y pensamiento por el otro: ambos se funden y entretejen. Es nuestra tarea revisar e integrar las distintas perspectivas que, desde la biología, la cultura, la filosofía y el arte entre otras nos permiten visualizar.

El proceso de reconciliación con el propio cuerpo comienza por reconocerlo como fuente de sensaciones que nos permiten conocer el mundo. Todo aquello que ingresa del exterior a nuestra conciencia, para por el filtro de la piel y los sentidos. Vale la pena considerar que, hay gran cantidad de información que ingresa a nuestro sistema de la cual no somos conscientes, así que es necesario reducir tal cantidad de información, así como el ruido y las distracciones. Para esto, día a día hay que disponerse a buscar el silencio por períodos de tiempo prolongados. También hay que reconocer el ruido interno a través de ejercicios de escucha. Estos ejercicios permiten sumergir a la mente en un estado donde no es necesario luchar ni producir ruido constante interno.

Al comprender qué es la corporalidad – término que se refiere al hecho de vivir el cuerpo- a través de una breve observación encontramos que la manera de vivir el propio cuerpo es automática. Damos forma a nuestros hábitos, pero nuestros hábitos dan forma a nuestras vidas y preferimos que nuestros hábitos se instauren sin mucho esfuerzo. El peligro de ser cada día más autómatas está en la pérdida de sensibilidad, la sensación de vivir anestesiados, sentir que vivimos sin propósito. Es por ello necesario aprender a poner nuestra atención a aquello que sucede en cada momento. Observar los estados corporales, sin intentar dar explicación. Tomar nota de ellos sea a través de palabras, dibujos, recortes, todo esto sin emitir juicios. También estas sensaciones pueden ser dibujadas a través de trazos, líneas o manchas, sin esperar a que tengan sentido.

 Vale la pena preguntarse si dejamos que las sensaciones surjan, las reprimimos o nos encontramos presa de ellas y preferimos adormecerlas. La incomodidad y el dolor son fuentes de aprendizaje.

Una vez sientas que has entrado en sintonía con tu propio cuerpo, te propongo el siguiente ejercicio.


Ejercicio de INtrospección corporal



El ejercicio creativo:

A través de una revisión de cómo mi propio cuerpo me enviaba mensajes a lo largo de varias semanas de confinamiento, comencé a dibujarlas y a idear una historia que partió de aquellos fragmentos.

Se observaron distintos estados corporales, como la sensación de sueño, cansancio, la pesadez, molestia en cuello y espalda, entre otras. Se tuvieron en consideración aquellas sensaciones más evidentes así como las más sutiles. Se observó un cambio en la percepción hacia el propio cuerpo debido a la pasividad, lo que conduce a estados emocionales de tristeza e inconformismo con la forma física del propio cuerpo.

A través de la ideación de la historia, se recordó cómo el cuerpo hace parte aún del mundo natural. En este proceso, la conciencia por el cuerpo pasa por la conciencia del espacio que habitamos. Se imaginaron posibles espacios donde el cuerpo, aún en confinamiento, se sienta parte de lo que le rodea y pueda ser.

En este caso, el dibujo es la herramienta que permite evidenciar la forma de percibirme. Si no tienes habilidades con el dibujo, basta intentar expresar con trazos sencillos y abstractos tanto los síntomas físicos, como los estados subjetivos relacionados con ellos. Si sientes que el dibujo no es tu herramienta favorita de expresión, te invito a hacer collages donde puedas utilizar imágenes que creas describan tus estados y te permitan contar una historia a través de ellas.

Si te animas a participar de este ejercicio, puedes subir tus dibujos a Instagram, etiquetando a @Alemórfica con el HT #introspeccióncorporal y #cuerpoquehabita

 

MIS CONCLUSIONES

El beneficio de la conciencia sobre el cuerpo que habitamos, es el reconocimiento constante que pasa por detectar emociones que usualmente permanecen ocultas, donde el cuerpo participa, las alberga, procesa y guarda en cajones que tenemos que abrir, para que no se rebasen y se transformen en oleadas de emociones con las cuales en un futuro sea más difícil lidiar.

Convertir a nuestro cuerpo en aliado, nos impulsa a descubrir nuestra propia capacidad creativa y vivir con tranquilidad en medio del confinamiento, que más que un encierro, es la oportunidad de reconocerse, reconciliarse y aceptarse.

Aquellas sensaciones que provienen de nuestro cuerpo, resultan relevantes como insumo para crear. A través de la concepción de nuestra historia corporal y el hecho de vernos a nosotros mismos reflejados en ella, nos permite tener una perspectiva más humana, que nos saca del automatismo y de la excesiva autoexigencia. Es un ejercicio de aceptación de aquello con lo que día a día luchamos y llevamos cargando.

Espero tus cargas, se aligeren un poco.

Me gustaría conocer tus propias conclusiones, así que anímate a comentar.

 

***Las reflexiones contenidas en este post, surgen de la lectura del siguiente artículo: "Introspección. El cuerpo". Ximena González Eliçabe. Se recomienda su lectura, para observar la manera en que la introspección corporal se aplica para estudiantes de diseño, a través de la concepción de un personaje, lo cual puede resultar un ejercicio enriquecedor para quien lo realice.


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GRACIAS POR HABER LEÍDO HASTA EL FINAL, ESTE POST. 



"El lenguaje personal de danzar*" fue un taller que transcurrió en los días 22 y 23 de marzo del año 2018, en la ciudad de Pasto Colombia, impartido por Wilson Pico, un maestro ecuatoriano que lleva 50 años danzando. Significa en la danza, un maestro que reivindica el conocimiento y la expresión corporal que existe desde reconocer y crear personajes ligados con su cultura.

Existe entre los asistentes un gran entusiasmo por realizar los ejercicios, todos en la habitación sentimos una gran admiración por un maestro que lleva 50 años danzando y nos transmite su experiencia, así como sus inquietudes. Aquí en #cuerpoquehabita un resumen de los aprendizajes más significativos.

Proporciones humanas y partes del cuerpo que se activan durante el taller.
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

Desde hace un tiempo, he buscado reconocerme en el ejercicio de recordar los movimientos cotidianos, que será un tema para un próximo post.

El maestro Wilson, nos invita a apartarnos de esa cotidianidad y explorar ser otros: ser niños, ancianos lo que queramos ser, ya sea un anhelo o por curiosidad por entender a otros, expresadas en corporalidad. Sumergirse en ser otro o desprenderse de la cotidianidad significa entrar en otra dimensión. Tenemos la posibilidad de explorar formas de movernos que usualmente no reconoceríamos, porque nuestros pensamientos nos llevan a repetir las mismas costumbres y hábitos expresados en movimientos repetitivos. Como mecanismo de protección o una forma habitual de adaptarnos al entorno, encontramos comodidad incluso en nuestras tensiones y en las limitaciones de movimiento. Es así como es posible, descubriendo otras formas de movimiento, la manera de renovar la perspectiva frente a uno mismo, e incluso el entorno.

Romper las tensiones acostumbradas, los equilibrios cotidianos significa arriesgarse, para poder descubrir otras formas de vivir el propio cuerpo.

La premisa clave es entender la manera en que nuestros pies se desprenden del suelo. Significa un reto tener conciencia de cómo levantamos los pies del suelo y al tiempo practicar el denominado "ciclo plástico", que es una serie de ejercicios que permite despertar distintas partes del cuerpo, incluso tener en cuenta la mirada, el espacio, los elementos presentes y las personas que nos rodean, cuidando de no chocar con los otros asistentes. Al principio, resulta dificultoso tener en cuenta tantos aspectos, pero con práctica, es seguro que se pueden reconocer y disociar las diferentes partes que componen nuestro cuerpo.

Descubrir el movimiento de los pies.
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

En ese movimiento de caminar siendo consciente de cómo se desprenden los pies del suelo, notaba las posibilidades por explorar, desde el movimiento con las rodillas, desde los pasos amplios o cortos, los cambios de ritmos y las maneras de posicionarse en el espacio. La intención inicial no es danzar, es explorar partes del cuerpo y la manera simultánea en que la atención debe fijarse para poder mover el cuerpo en su totalidad y no solamente como una suma de fragmentos.

"Esto no es danza, es más apropiado hablar de movimiento corporal" aclara el maestro, para poder diferenciar entre danza, como un arte que busca la fluidez y lo estético, mientras que el movimiento corporal es un camino que conduce a una serie de exploraciones.

Quizás se trate de descubrir la energía que nos mueve y cómo fluye...

Exploraciones de rodillas, caderas, hombros y codos. 
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

Desde los pies, se exploran movimientos de las rodillas, las caderas, manos, brazos y hombros. Poder explorar cada parte por separado requiere tiempo, así como reconocer esas memorias incrustadas que olvidamos, pero que permanecen presentes bajo la piel. El cuerpo así se encuentra deforme, fragmentado de maneras inusuales. No es la aspiración por lograr poses "bellas". El concepto sobre lo bello es limitante a la hora de aceptar otras corporalidades y otras vías de expresión. Nos aleja del propio cuerpo y nos desconecta con lo intuitivo, que son vías necesarias para crear. 
Desequilibrios y cuerpo encorvado. 
Por: María Alejandra Cardozo

Se buscan posibilidades también desde el pecho, los movimientos que se pueden lograr estando encogidos, abiertos, hacia un lado o el otro. Existen desequilibrios que emergen recordando que estamos sujetos a fuerzas externas, como la gravedad o la presencia del otro. Así dibujamos espacios que transcurren en silencio, el movimiento no solamente es impulsado por el sonido. Puedo decidir moverme en contracorriente a la música o por momentos, dejar que sus melodías me impulsen. Puedo vivir simplemente mi cuerpo, sin desear desbordar ciertos límites, puedo vivirlo de manera tranquila. Puedo no ser fluida, puedo también equivocarme, reaccionar con algún movimiento brusco o incluso exhalar algún sonido.

¿Puede la respiración ser un acto creativo?

En la medida que los ejercicios avanzan, es vital tener conciencia de la respiración, de exhalar para así movilizar energía nueva. Al mantener los ojos cerrados y en una exhalación abrirlos, significa un acto poético que tiene conciencia sobre la mirada que nace.

Dejarse llevar. 
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

En un momento del taller, debemos formar parejas y una persona debe llevar a la otra. Seguimos explorando cómo caminamos, puede existir unas fuerzas en tensión en donde la persona que lleva a la otra, por momentos y sin darse cuenta es guiada por su compañero. Es gratificante sentir que se puede confiar en otro, que es posible dejarse llevar sin sufrir daño. Que el movimiento surge como una comunicación silenciosa hasta el nivel de la complicidad, donde se transmiten sensaciones, formas de vivir el cuerpo.
Exploración de plano medio y bajo
Por: Arq. María Alejandra Cardozo


Estamos acostumbrados a movernos en la vertical, sea caminando o estando sentados, pero es necesario explorar otros planos, los medios y los bajos, aquellos más cercanos con el suelo que nos soporta. Implica más esfuerzo, pero esto significa que se están realizando más búsquedas, porque el cuerpo se encuentra en estado contraído; al explorar, se descubren posibilidades que en lo cotidiano no se presentan. Quizás algunos han tenido la posibilidad de entrenar su cuerpo en alguna técnica, por lo que los movimientos pueden ser repetitivos, porque han sido aprendidos. Resulta difícil saber hasta qué punto los movimientos que se proponen son auténticos o son aprendidos o resultado de la inconsciencia. Pero vale la pena practicar, para tomar conciencia, para desbordar los límites de lo habitual y para aprender en las búsquedas la recursividad de un movimiento que surge en el momento de manera espontánea y natural.

Más adelante en el taller, se explora el movimiento que surge de perseguir con la mirada la mano del otro. Esta persona nos dirige con sus movimientos y vamos siguiendo su ritmo y lo que propone. Sin darse cuenta, al mantener la atención y la mirada fija en la mano del otro, el cuerpo empieza a desenvolverse encontrando las maneras de resolver cada situación que se presenta. Por momentos nos movemos en plano bajo, por momentos surge un abrazo, en otros un desplazamiento fugaz, es así como la atención fija en algo permite que el cuerpo se mueva de forma fluida sin quererlo. Al inicio, es una situación incómoda, pero al avanzar el ejercicio se descubre la propia fluidez.

Dejarse llevar entre tres.
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

El proceso me hace comprender, que las búsquedas corporales requieren tiempo, dedicación y un aprendizaje consciente. Las exploraciones permiten descubrir formas de vivir el cuerpo que se vuelven fugaces. Aprender maneras de salir de lo cotidiano es la posibilidad de ampliar las búsquedas. Días después del taller, sigo practicando la manera en que mis pies se posan o se desprenden de la superficie, cómo puedo integrar las exploraciones desde cada parte de mi cuerpo, aún cuando mi objetivo como arquitecta y docente no es la danza como forma de expresión, no se puede dejar de lado la gestualidad corporal, la mirada, la respiración como fuente de poder y permanecer presente.

Es válido explorar técnicas, encontrar herramientas que permitan una aproximación y una cercanía con lo corporal, así como también es válido inventar una técnica por la propia necesidad de movilizar la energía corporal. Es ése el mayor aprendizaje que pude obtener del taller y que me marcará para las cosas que haga, reivindicando la capacidad creativa que podemos tener los seres humanos si queremos aprender a usar el cuerpo para crear.

"El movimiento surge por una necesidad, desde lo cotidiano se inventan técnicas"

A partir del taller y las enseñanzas del maestro Pico, me siento más motivada para realizar mis propias exploraciones. Día a día descubro en mi práctica elementos con los cuales fortalecer una forma de trabajo que combina danza y dibujo. Mi práctica se basa en tomar conciencia sobre los puntos de contacto que el cuerpo puede tener con el plano base horizontal, que es el plano que nos soporta. Desde ahí tomo conciencia de los puntos de apoyo, las posibilidades de desplazamientos y la manera en que puedo deslizarme. Aprender nuevas técnicas siempre permite evolucionar y avanzar en la comprensión sobre cómo tomar el cuerpo como punto de partida para crear espacio.
Puntos de apoyo en una superficie. 
Por: Arq. María Alejandra Cardozo

Lo corporal, aunque es una dimensión muy poco explorada en arquitectura, puede convertirse en un punto de base, para tener conciencia del espacio y partir de allí para crearlo. Aún hace falta explorar formas de materialización que partan del movimiento del cuerpo. Es ya una ganancia considerar que la arquitectura puede surgir de la necesidad de moverse y crear espacios para que el cuerpo se desenvuelva y se descubra a sí mismo, como parte del espacio. Es una nueva conciencia la que tiene que valorar lo intuitivo frente a lo netamente racional.

Tomado de: El Telégrafo.com

Hemos perdido la posibilidad de reunirnos, compartir gestos y rituales y expresarnos. Ojalá que se construyan más espacios, para conectarnos con lo real, con la materia corporal y el espacio físico, ojalá busquemos nuevos vínculos que pueden surgir a través de la exploración corporal y la danza. Gracias maestro Wilson por compartir con nosotros su sabiduría y por provocar tan valiosas reflexiones.

* Para conocer más sobre el taller visitar el siguiente video
Entrevista a Wilson Pico: http://decontrabandoshow.com/capitulo-11-wilson-pico/

#Cuerpoquehabita comienza este nuevo año con un nuevo proyecto de bitácora, realizando búsquedas desde el dibujo, ligado con lo corporal. Es un interés que surge de una necesidad personal y a la vez, común a todo ser humano, porque todos necesitamos nuestro espacio propio, un espacio en el que podamos ser.

Para escribir sobre estos dibujos, debo primero hacer una reseña del trabajo de una de las arquitectas que más admiro en este momento. Se trata de la arq. María Mallo cuyo trabajo es inspirador, porque motiva a pensar y proyectar la arquitectura desde formas no convencionales.

Ecosistemas Emocionales Diversos 
Autora del proyecto: Arq. María Mallo

Es una obra que va más allá de una idea convencional de arquitectura. Representa necesidades corporales, que van más allá de lo físico. Es probable que no nos demos cuenta que, necesitamos espacios que se adapten no sólo al aspecto funcional de nuestras vidas. Necesitamos una arquitectura que aborde dimensiones más profundas del ser, concebida desde y para la emoción. Abordar este tipo de necesidades es afrontar terrenos desconocidos, donde existen aún fronteras por derribar.

Una de esas fronteras es pensar que la arquitectura debe ser lo rígido, lo convencional. Es necesario recordar las posibilidades del juego y la interacción, para generar ambientes más distendidos. Podría hablarse de disolver esa frontera entre ser y espacio. Tengo la convicción que somos, el cuerpo que vivimos y el espacio que habitamos. Espacio y ser pueden convertirse en uno solo.

Una Arquitectura para Ecosistemas Emocionales Diversos

Es posible pensar que mediante este tipo de proyectos, surgen nociones de cómo debe ser una arquitectura cercana a la realidad corporal y emocional del ser humano. Consiste en contemplar lo táctil como sentido que debe prevalecer frente a lo visual, ya que el sentido del tacto es lo que nos permite tener más cercanía con el mundo como lo expresa el arquitecto Juhanni Pallasmaa*: "La arquitectura fortalece la experiencia existencial, el sentido de cada uno de ser-en-el-mundo, y esto constituye fundamentalmente una experiencia fortalecida del yo. En lugar de apelar meramente a los clásicos cinco sentidos, la arquitectura implica varios ámbitos de la experiencia sensorial que interactúan y se fusionan uno en el otro".

Ecosistemas Emocionales Diversos


Es muy interesante cómo una idea comienza a tomar forma, hasta lograr materializarse en un espacio para sentir, para habitar y así lograr vislumbrar el rumbo que debería tomar la arquitectura. Es un trabajo singular, que combina procesos de generación de geometrías o "formas eficientes", la tecnología para modelar en 3d estas formas geométricas complejas y el trabajo con materiales flexibles. Aunque alrededor del mundo existen ejercicios de construcciones efímeras o instalaciones que utilizan la tecnología para tomar forma, el ejercicio de la arq. Mallo resulta singular por sensibilizar la tecnología, es decir, usarla con propósitos que permitan conectar nuestros sentidos y nuestro aspecto emocional.

Se trata de un espacio que permite la expresión de emociones

por: Arq. María Mallo

Un aspecto importante de este tipo de proyectos son las búsquedas formales que lo preceden. Cabe resaltar, el trabajo de la Plantilla de Formas Eficientes, porque es resultado de un proceso investigativo, donde se intenta comprender las formas de la naturaleza y a partir de ellas comenzar a componer. Lograr aplicar "Formas Eficientes" a una obra arquitectónica es lo que nos permite contar con una herramienta válida para materializar una idea.


Plantilla de formas eficientes


El trabajo de la arquitecta Mallo es un ejemplo de la importancia de generar propias herramientas para componer, en el caso de la "Plantilla de Formas Eficientes" que es un trabajo que antecede y  permite dar forma a "Una Arquitectura para Ecosistemas Emocionales Diversos". Esto significa la importancia de los procesos análogos como el dibujar,  pintar, explorar desde lo corporal, reflexionando sobre el papel de las herramientas tecnológicas, para comprender el momento en que éstas son necesarias para materializar un proyecto.

Desde el dibujo, pasando por el proceso, hasta el resultado final, resulta un trabajo en esencia inspirador, que motiva a dibujar, a utilizar otro tipo de formas con las que componer, a encontrar en la corporalidad una manera de vivenciar el espacio que sea el inicio para crearlo.

Tomado de: https://vimeo.com/222662995

Espero que el trabajo de la arquitecta Mallo sea ampliamente difundido, porque existe una clave para el avance de nuestra disciplina, por tratarse de una visión de una arquitectura que nos lleve a pensar  en el ser humano como uno en el que predomina su parte emocional, más que su lógica.

Pensamos en el ser humano como si se pudiera programar,  al que estamos imponiendo cómo debe vivir el espacio, y tenemos que decirle qué es estético, qué debe disfrutar o que debe aborrecer, resultando siendo el arquitecto un personaje que dictamina cómo vivir un espacio. Esto es algo que el arquitecto Nikos Salingaros* denomina disonancia cognitiva, donde los arquitectos aceptamos ideas preconcebidas sobre lo que debe hacerse, sin preguntarnos si está bien o si funciona. Estas creencias aceptadas llevan a seguir creando arquitectura que no se adapta ni a la naturaleza ni al ser humano, pero es un sistema que se continúa manteniendo, porque no estamos en capacidad de aceptar ideas diferentes o de asumir una postura que nos aleje del status quo.

Tomado de: Archdaily

El arquitecto debe ser un facilitador, un mediador y conocedor de la condición humana, que conlleve a generar una arquitectura más acorde con lo que realmente somos, que con el ser humano idealizado pero irreal para el que creemos que proyectamos. Es evidente que un aspecto psicológico como lo es la disonancia, que nos lleva a creer en cosas falsas, ha llevado a la arquitectura a un punto de ser insostenible, desconectada con el medio y represiva para el ser humano. Es un tema que vale la pena ampliar más adelante, para entender cómo por un lado, la historia de la arquitectura desde la época del movimiento moderno creó maneras en que la arquitectura debía ser, sin permitir la adaptación con el ser humano, y por otro lado comprender el papel de la crítica en arquitectura para no proyectar y construir donde se reproducen paradigmas dañinos para el ser humano.

A la luz de la teoría de Nikos Salingaros, la búsqueda de una arquitectura emocional y corporal significa estar por fuera de lo establecido en el mundo de la arquitectura. Y debe ser así, porque el sistema de la historia de la arquitectura ha logrado imponer una manera de proyectar y construir que está conduciendo al ser humano a su propia destrucción.

Esta pequeña reseña de la magnífica arquitecta María Mallo, me da paso para comenzar a hablar sobre mis propias búsquedas, que desde hace un tiempo han venido contemplando varias preguntas, sobre cómo dar forma al espacio desde la corporalidad, de qué tipo de procesos permitirían concebir una arquitectura más relacionada con la realidad corporal, una que obedece más al instinto que a lo racional, además de inquietudes relacionadas con constituir un lenguaje que permita dar forma a las ideas.

EXPLORACIONES DIBUJO DIGITAL:

Los dibujos a continuación están identificados con 3 temas que permitieron explorar distintas formas de composición y tienen que ver con reflexiones sobre el espacio propio de un ser humano, con la creación de un lenguaje para expresar necesidades de habitar del ser humano que aún no han sido atendidas. Los dibujos fueron realizados primero a mano y luego digitalizados, encontrando así una alianza entre lo análogo y la tecnología actual.

A partir del dibujo se construyen historias, reflexiones y pensamientos relacionados con cómo el ser humano es cuerpo, es el espacio que habita y la importancia que tiene pensar ese espacio para que el ser humano pueda ser, pueda desenvolverse en su existir de la manera más armoniosa posible.

1) Orbitas y puentes:

En este dibujo un gran círculo encierra varios elementos, existiendo como un mundo propio, que a través de líneas dialoga con elementos que se encuentran fuera de sí. Es una composición que a mi parecer contiene elementos variados que en conjunto da una sensación de movimiento, de ritmo casi musical. Este dibujo me ha servido para reflexionar, sobre la vulnerabilidad, los espacios que necesitamos para una vida interna y también los límites y bordes que es necesario establecer para lograr un equilibrio emocional, pero también la importancia de lograr fluir a pesar de las limitaciones y las fronteras impuestas por otros o por uno mismo.


2) Paréntesis:

Es un dibujo que representa un espacio interno que se va expandiendo hasta formar un paréntesis, que significa una pausa o tiempo suspendido, el cual es una necesidad actual por el ritmo acelerado del día a día. Este dibujo significa también un círculo como punto de inicio para una serie de transformaciones que representan un proceso de vida, donde existen pasos que llevan a cambios, desde ese círculo en la base del dibujo como un mundo ideal y perfecto, pasando a una forma que significa un refugio, para luego lograr abrirnos y expandirnos. Puede ser una manera de simbolizar un proceso de vida, que se relaciona con distintas etapas del ser.





3) Manchas y siluetas

Es un dibujo que expresa mediante líneas y colores, lo que es estable y luego se vuelve discontinuo e inestable. Son diferentes estados en los que el ser humano oscila hasta encontrar en ello un equilibrio, donde hay movimiento y dinamismo.




4) Espirales densas

Es un dibujo que indica aquellos movimientos, giros y traslaciones que conllevan a diferentes estados. La armonía también puede lograrse no solamente en el ritmo sino en la variedad de elementos, que van mutando, porque la vida siempre evoluciona, no se mantiene igual.
Algunos dibujos permiten configurar un lenguaje visual, a partir de composiciones con líneas, figuras y trazos. Los dibujos digitales permiten el uso de geometrías más precisas, pero las posibilidades de generar texturas se ven limitadas. Sin embargo, esto puede provocar una reflexión sobre las maneras de representación que se reconocen como válidas actualmente. El dibujo con herramientas CAD o de vector se prioriza por su precisión frente al dibujo manual, que es impreciso, pero quizás más intuitivo.

Con una inquietud por encontrar un lenguaje visual que exprese formas en las que el ser humano se puede relacionar e interactuar desde la noción de un espacio propio, se realizan dibujos a mano, que buscan encontrar elementos definidos, con los cuales componer.

Siluetas
Por: Ma. Alejandra Cardozo


Texturas
Por: Ma. Alejandra Cardozo


Figuras
Por: Ma. Alejandra Cardozo

Desde las exploraciones a través de líneas, colores y texturas hechas a mano, surge la inquietud por la relación de las formas con el ser humano. Es así como se empiezan a dibujar formas que se asimilan a capullos y la manera en que el ser humano puede relacionarse con estas formas, contemplando la figura humana plana y la tridimensional, hasta lograr pensar que en la sucesión de dibujos, pueden crearse tanto coreografías como historias, punto de partida para propuestas de instalación o proyectos performáticos.

Capullos
Por: María Alejandra Cardozo

Siluetas envolventes
Por: María Alejandra Cardozo

Mediante dibujos pueden constituirse un lenguaje, que es un elemento necesario para poder expresar y encontrar la manera de materializar una idea. Se busca una forma que esté vinculada con el sentir y vivir de la realidad corporal, en una aproximación al estudio del espacio desde lo bidimensional hasta la tridimensionalidad. Habrá que hablar en una próxima ocasión sobre el tiempo, al ser un lenguaje inspirado en el movimiento del cuerpo, va más allá de la tridimensional y se convierte en un a integración del espacio-tiempo, concepto que Bruno Zevi en su libro Saber ver la arquitectura aborda.

Queda claro que la arquitectura, en el campo emocional, en el campo de la corporalidad permite múltiples y diversas búsquedas por realizar. Por mi parte, me seguiré dedicando a dibujar, a explorar con mi propio cuerpo las formas que es posible lograr y la manera en que éstas formas permiten generar composiciones quizás más complejas, pero en esencia más habitables, más emocionantes, en fin, más humanas - naturales. En próximos post de este blog se abordarán las escalas del dibujo, porque no es lo mismo hacer dibujos con las manos que con el cuerpo, ya que implican distintas formas de imaginar.


*Pallasmaa, J. (2006). Los ojos de la piel, la arquitectura y los sentidos. Barcelona, España. Editorial Gustavo Gili
"Hybrid Webs" Tomás Sarraceno




Con una inmensa intriga por aquellos trabajos interdisciplinarios que permiten generar ideas extrañas, fuera de lo convencional, borrando fronteras entre las clasificaciones del conocimiento, hoy he querido reflexionar imaginando a aquellos grupos de personas que quizás trabajan en un laboratorio y no necesariamente haciendo ciencia, pero sí combinando las posibilidades de la tecnología unida a la forma de pensamiento de un artista. Puede sonar extraño, pero esto es lo que sucede en un lugar que más que universidad es centro de pensamiento. Me refiero al MIT.

Esta reflexión surge de un artículo: "At M.I.T., Science Embraces a New Chaos Theory: Art"
del NY Times que pueden encontrar aquí y que relata una serie de trabajos interdisciplinarios donde la capacidad de imaginar se complementa con la tecnología que permite materializar y llevar a cabo lo que un artista es capaz de ensoñar. Entre esos trabajos encontraremos el del artista chileno Tomás Sarraceno del cual hablaremos más adelante.

El Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) es un ejemplo de interdisciplinariedad, ha tenido una interesante trayectoria donde coexisten diversos grupos de investigación y una serie de proyectos increíbles que transgreden la noción que tenemos de arquitectura, arte, cultura -en fin cualquier campo- encontrándose un paso adelante, produciendo tecnologías que quizás irrumpan la manera usual de pensar y hacer que influye en la disciplina de la arquitectura, que es el tema de este blog. En el siguiente vídeo podrán ver el tipo de trabajos que se desarrollan en sus grupos de investigación.



Me llaman la atención las escuelas de arquitectura, que al igual que el MIT, como por ejemplo la Barttlet, Sci arc, Talca, entre otras, hacen un esfuerzo por pensar en la manera en que la disciplina de la arquitectura se transformará y que de hecho se está transformando actualmente, pero éste será un tema para un próximo post. Por ahora, indagaremos en esas colaboraciones entre disciplinas opuestas como el arte y la tecnología, como lo es el artista de la primera imagen, la telaraña de Tomás Sarraceno quien trabajó en un momento de su carrera con la meteoróloga Ludovica Illari y más adelante en colaboración con el ingeniero de caminos Markus Buehler para producir una instalación que tiene que ver mucho con la experiencia corporal del espacio y que se inspira en la observación de las arañas y cómo ellas fabrican su hábitat. Para la arquitectura es un ejemplo interesante por tratarse de un tipo de construcción compleja y eficiente, que no requiere de apoyos ni andamios y se logra una apertura espacial difícil de lograr mediante los usuales métodos constructivos.


Imagen tomada de: http://blog.bonico.es/?p=437

Este tipo de trabajos remite a otro tipo de experiencias corporales donde el cuerpo puede ser más libre, moverse e interactuar con la materia que lo soporta siendo ésta ligera y flexible  y donde la vivencia del espacio es dinámica. Invita a explorar, a sentir el propio cuerpo, a recorrer y jugar. Es de esta manera que las exploraciones entre distintas disciplinas producen trabajos que se salen de los esquemas y generan contribuciones importantes.

Hasta aquí se ha abordado una reflexión sobre la interdisciplinariedad, que consideré importante para introducir al verdadero tema de este post, en donde quiero exponer un poco de mi trabajo en el que ha sido necesario en principio, tomar conciencia de la arquitectura como una disciplina que necesita alimentarse de otras formas de pensamiento, como por ejemplo del arte, que aunque se supone que ambas disciplinas están muy relacionadas, en la práctica y en ciertos escenarios académicos se percibe aún esa distancia entre ellas, por enfatizar en aspectos más técnicos que en los vivenciales.

Se toma conciencia de otras formas de pensamiento, como el de la nueva racionalidad, el pensamiento emergente, la complejidad espacial (que es una noción que está fuera de la forma de concebir el espacio de Descartes), que fueron nociones que permitieron transformar la manera de percibir la arquitectura y que hicieron posible realizar un trabajo que en principio parecía imposible, raro, extraño, complicado, que no tenía cabida en la disciplina. Pero poco a poco se fueron aclarando algunas inquietudes y se revelaron otras que eran nuevas, fortaleciendo la convicción de que sí es necesaria una arquitectura pensada desde y para el cuerpo, dejando sembrada una inquietud por el tipo de procedimientos que permitan proyectar una arquitectura corporal.

El camino no fue fácil. Al usar otras herramientas que pertenecen al mundo del arte (como el dibujo cinético, la instalación y el performance) era de esperarse que mis profesores cuestionaran si yo debía graduarme como arquitecta o más bien debía optar por ser artista. Pero allí hay un problema, siempre que hay alguien que se sale de los parámetros de su disciplina es considerado loco o desubicado. De mis compañeros podía esperar lo mismo, la sensación de ser llevar a cabo un trabajo que era difícil de explicar complicaba aún más las cosas, porque en realidad estaba sola.

El proceso resultó siendo satisfactorio, surgieron bastantes aprendizajes que en gran medida me han impulsado a continuar reflexionando sobre ellos a través de los temas reseñados en este blog. En un principio comencé por investigar algunas problemáticas de la disciplina de la arquitectura relacionadas con la experiencia del espacio. Por qué no existe un procedimiento o una metodología que nos permita proyectar el espacio desde la experiencia? a pesar de existir metodologías centradas en el usuario me resultó difícil aplicarlas, por lo que me dispuse a experimentar para encontrar mi propia forma de trabajo basada en la vivencia del espacio desde la corporalidad.

Más adelante se define el tema central, que es el espacio arquitectónico, o mejor dicho, la relación entre el ser humano y el espacio arquitectónico. Aunque se trataba de una tesis teórica consideré importante realizar experimentaciones y poder proponer un objeto hipotético que sintetice tanto los aprendizajes como los procesos llevados a cabo. Me parecía importante poder registrar todo lo que hacía en dibujos, croquis, maquetas, videos porque así obtendría insumos útiles para producir reflexiones frente al espacio.

Pero hasta aquí no han conocido el nombre de mi trabajo. Se denomina "Laboratorio para la ideación del espacio arquitectónico desde la experimentación con el cuerpo". Este título se relaciona con el inicio de este post, donde actualmente existen laboratorios en los que no se indaga precisamente en temas científicos, ahora existen laboratorios de artes y de arquitectura que se centran en los procesos creativos que pueden ser analizados bajo parámetros distintos a los estrictamente racionales. Este tema del laboratorio causó gran fascinación en mí, por ser un espacio en el que se puede producir conocimiento, acoger los procesos creativos, tener secuencias de acciones y procesos que permiten obtener resultados, construir teoría que fortalezca el campo proyectual. Si leen este artículo escrito por Bruno Latour, entenderán porqué este tema capturó mi atención.  Es así como surge la combinación entre arte y ciencia, que es una característica esencial de la disciplina de la arquitectura y que abre otras posibilidades para idear y pensar.

Ahora que ya saben de qué se trata mi trabajo, quiero mencionar cómo me fui acercando al tema de lo corporal. Empecé por leer la mayor cantidad de autores que trataran el tema de la experiencia en arquitectura. De alguna manera, todos ellos enfatizaban en la importancia de los sentidos, de la manera en que percibimos y cómo la arquitectura provoca no solamente sensaciones sino también estados emocionales. Pero cuál es ese territorio en el cual experimentamos todas esas sensaciones? es nuestro cuerpo el lugar para sentir, pensar y percibir todo lo que nos rodea. Aunque esto es obvio, resulta que en el espacio académico y en nuestra vida diaria incluso nos olvidamos de la importancia de nuestro cuerpo.

Al continuar indagando en lo corporal, se descubre que éste es una herramienta tanto para la reflexión teórica como para el proceso de ideación. Esto se considera un hecho importante porque impulsa a transformar los procesos proyectuales, los cuales usualmente están fundamentados en procesos mentales - racionales pero muy poco en el trabajo corporal, que ayudaría a dar forma, a considerar las dimensiones y proporciones del cuerpo y a pensar que la arquitectura provoca una experiencia. Un referente importante para esta etapa de considerar incluir el trabajo corporal como parte del proceso de diseño o proyectación fue la obra de la artista Heather Hansen, coreógrafa que se ha dedicado a generar trazos con el movimiento de su cuerpo que se convierte en una experiencia personal frente al espacio siendo el papel el material en el que queda impresa su propia búsqueda. Este referente me hizo pensar que la danza y la arquitectura comparten la orientación en el espacio, los ejes la vertical, la horizontal, las direcciones, entre otras. Si quieren conocer más elementos en común entre la danza y la arquitectura, este trabajo súper completo de la arquitecta Ma Angela Gálvez Pérez les puede ampliar el tema.


Imagen tomada de: http://www.mymodernmet.com/profiles/blogs/heather-hansen-the-value-of-a-line

Es así como esta artista me inspiró a iniciar mi propia experimentación, proceso que sucedió hace un poco más de un año y que quiero relatar para transmitir la idea del valor que tiene y del tipo de aprendizajes que pueden surgir de los procesos corporales. Desde un principio existió el obstáculo de no ser una persona entrenada para la danza, pero poco a poco se superó ese obstáculo al descubrir mi propia manera de moverme y aceptarla tal cual es. Debido a que yo sólo he tenido una aproximación al movimiento corporal decidí encontrar mi propia forma de desenvolverme y expresarme. A través de mi  propia indagación descubrí una manera fluida sin tener que forzar a mi cuerpo a movimientos difíciles de ejecutar, pero logrando activar un flujo de energía que me motivaba a continuar indagando, experimentando y moviéndome para descubrir una nueva noción de espacio.

Imagen que representa el cuerpo del arte y el cuerpo visto por la arquitectura.

Después de haber tenido un acercamiento a una sensibilización y reconocimiento de mi propio cuerpo quise indagar en cómo capturar ese movimiento si es que tomamos al cuerpo como punto de partida para dar forma al espacio. En el transcurso del tiempo esta inquietud fue transformándose. Más importante que la captura y registro de algo tan pasajero y efímero como es el movimiento, resultó la reflexión frente al espacio que se estaba produciendo de manera inconsciente pero que fue tomando forma a través de sucesivas pruebas, donde se experimentaron distintas sensaciones relacionadas con el sentido kinestésico, éste sentido en especial resultó vital para el proceso. El enfatizar en el sentido kinestésico permitió direccionar las búsquedas en las sensaciones espaciales producto del movimiento, como pueden ser la desorientación, la sensación de un espacio propio, el dinamismo, entre otras.


Planificación del ejercicio experimental por: María Alejandra Cardozo

Si el espacio pudiera tomar forma a partir del cuerpo estaríamos llamados a movernos más y a descubrir en el movimiento la experiencia de sensaciones espaciales siendo que a través de los giros y pausas surge el entendimiento de que podemos recorrer y vivenciar el espacio de otras maneras, con un anhelo y propósito de producir espacialidades adaptadas al cuerpo y dejar de insistir en forzar al cuerpo a adaptarse a una forma con la cual no existe interacción ni relación alguna. Es por esto que me pareció fundamental llevar a cabo una exploración sobre lo que para mí significa la generación de un espacio propio, como un inicio para luego proyectar espacialidades en las que otras personas puedan permanecer, estar y tener esa sensación de apropiación. Fue importante generar una estrategia propia para que el movimiento efectivamente diera forma al espacio. Se comienza por indagar en el plano base horizontal, el que nos sostiene, luego en la vertical y más adelante en la profundidad. Se piensa que el espacio es más que la suma de dimensiones, que es el concepto de complejidad espacial. Se buscan también maneras de concretar en materia este tipo de concepción espacial.

Esta imagen representa el espacio orgánico y el espacio geometrizado fusionados, 
en el intento por expresar que ambas concepciones son complementarias
para dar forma a un objeto arquitectónico.

Esta imagen representa el proceso de dibujo que permite explorar
la relación entre el espacio que se crea y la manera que se 
vivencia corporalmente.

A través de indagaciones es posible lograr una comprensión frente al espacio y al tiempo hacer una aportación frente a esta noción que en arquitectura aún está en construcción. Plantear un proceso experimental permite abordar el espacio desde lo sensorial. Lo tecnológico se ha vuelto un campo paradigmático y son valiosas las búsquedas interdisciplinarias, tal vez lo que se humaniza no es la tecnología sino las formas de pensar y de aproximarse a las cosas. Aunque el campo tecnológico genera grandes aportes para la forma de trabajo en arquitectura, el uso en exceso de estas herramientas deviene en un proceso deshumanizado, que no considera la experiencia del espacio y que se distancia tanto del propio cuerpo como de la dimensión corporal que debería tener la arquitectura.

Es por esto que hay que defender las aproximaciones corporales y sensoriales como forma de valorizar el espacio, como una realidad física valorando también los procesos de pensamiento corporal que no pueden ser reemplazados pero sí complementados con procesos tecnológicos. Cuestionar el uso de la tecnología nos permite invocar esa sabiduría que nos haga preguntarnos realmente en qué parte del proceso es realmente necesario involucrar la tecnología.


Dibujo cinético realizado por: María Alejandra Cardozo


El resumen de todo este proceso se realiza a través de un video, la investigación termina realizando el documento final para acceder al título de arquitecta, que espero poder publicar en un futuro, ya sea en forma de libro o artículo. El aprendizaje que considero más valioso es que es posible investigar en arquitectura combinando un pensamiento racional y uno corporal. Aunque exista mucha literatura con respecto a la noción del espacio arquitectónico, a través de la experimentación es posible descubrir y construir una propia noción de espacio que logre definir un rumbo sobre el tipo de arquitectura que se desea realizar. La investigación se alimentó de una serie de procesos previos, cercanos a la danza y la instalación que me permitieron en la tesis hacer uso de estas herramientas. Una mayor interdisciplinariedad puede ocurrir entre la arquitectura y la filosofía o la antropología o biotecnología, en fin las posibilidades pueden ser infinitas.

Para conocer más sobre esta experiencia los invito a revisar este vídeo: https://www.youtube.com/watch?v=MUHnKWnhOY4

Ahora quiero relatar lo que pude descubrir a partir de mi propia indagación...

               Mi cuerpo comienza a deslizarse recorriendo las huellas pintadas, situándome y           permaneciendo en ellas, como si de escalar un plano se tratara, el dibujo induce a mi cuerpo a un esfuerzo que gradualmente se incrementa, haciendo que me estire o me retraiga, conduciéndome a sentir el calor en cada uno de mis músculos.

                Y luego accedo a un estadío más pausado, los trazos se vuelven fluidos y como si recorriera un laberinto camino con la sensación de ser conducida por líneas estrechas y en un giro el espacio se amplifica, una inestabilidad me hace buscar un punto de pausa, y ante la incertidumbre unas huellas y trazos me guían. Pongo una mano en una huella y siento que lo que me rodea gira a mi alrededor. Las líneas al ser recorridas toman vida y me hablan mediante sus ritmos, sus intermitencias y continuidades. 

Todo esto que he escrito lo relato de esta manera porque gracias a que me atreví a tener un contacto directo con el espacio he podido comprobar el tipo de sensaciones que pueden experimentarse a través del movimiento, resultando en un descubrimiento que sólo a través de la experimentación desde el cuerpo hubiera podido suceder, es decir es algo sobre lo cual puede escribirse, pero no se alcanza a dar la idea de lo que se siente, solo puedo motivar ya sea a arquitectos o estudiantes a realizar un trabajo corporal que en principio les permita reconocer su propio cuerpo, comprenderlo y encontrar estrategias para dar forma al espacio que resulte siendo un hábitat también para las sensaciones y emociones.

Estas obras reseñadas y la comparación con mi propia experiencia me lleva a reflexionar que el espacio puede ser pensado desde el aspecto corporal, elemento que debería ser fundamental para la arquitectura. Es posible que ante esa avasalladora tendencia a dominarlo todo mediante la tecnología, surja una concepción frente al espacio que regrese al acercamiento directo a las realidades que se pretende conocer y no solamente el entendimiento desde la teoría. Valorar la experimentación como forma de producir conocimiento es una convicción que fui adquiriendo y que se refuerza en el trabajo del día a día.

Por último quiero agradecer a las personas que dedican un poco de su tiempo a leer estas palabras, los invito a escribirme a mi e-mail: arquitecta_cardozo@hotmail.com, pueden encontrarme en twitter e instagram como @daikaiisha, si les gusta más facebook, también me encuentran como María Alejandra Cardozo. Pronto más post en este blog sobre pensamiento corporal, y arquitectura vista desde la experiencia.

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